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ROGER FEDERER
Grand Slam (career), Oro Olímpico (dobles),
Número 1, ATP Finals, Laureus, Copa Davis...
 
FEDERER VUELVE AL TOP-10
(29 enero 2017)

Con 35 años, Roger Federer ha vuelto a ganar un Grand Slam, algo que no sucedía desde 2012, y ya son 18 frente a los 14 de Nadal y Sampras. La proeza ha tenido lugar en Melbourne donde, partiendo de la posición 17ª, fue descabezando rivales hasta alzarse con su quinto Open de Australia. Su victoria lo ha devuelto al Top-10.

Su rival en la final volvió a ser Rafael Nadal, otro resurgido. Los antecedentes no favorecían al suizo, que llevaba diez años sin vencer al mallorquín en un Grand Slam (desde la final de Wimbledon 2007) y nunca lo había hecho en Australia (perdió la final en 2009 y en semis en 2012 y 2014). También el cara-a-cara con su peor verdugo estaba en su contra por 23 a 11. Pero esta vez, la victoria cayó del lado de Federer por 64 36 61 36 63. En semis había vencido su compatriota Wawrinka, cs.4, 75 63 16 46 63, y en octavos a Nishikori, cs.5, 67(4) 64 61 46 63. El hecho de que sus tres victorias frente a jugadores top-10 se resolvieran en cinco sets prueba la excelente forma en que Federer ha vuelto a la competición, en la que no participaba desde Wimbledon 2016.

Méritos propios aparte, tanto Federer como Nadal se beneficiaron de las caídas prematuras del número uno, Andy Murray, en octavos, ante Mischa Zverev, 75 57 62 64, y del número dos Novak Djokovic, en 3r, ante Istomin 76(8) 57 26 76(5) 64.

 
FEDERER Y NADAL RELEGADOS EN EL ESCALAFÓN, PERO NO EN LA JERARQUÍA
(1 abril 2013)

El lunes 1 de abril de 2013, Andy Murray desplazaba a Roger Federer del segundo puesto del ranking, dando lugar a un hecho que no se producía desde el 10 de noviembre de 2003: Federer y Nadal quedaban excluidos del Top2 de la ATP.

Durante casi una década, el suizo y el mallorquín, o al menos uno de ellos, habían ocupado una de las dos primeras posiciones. Pero igual constancia y solidez venían demostrando sus perseguidores Djokovic y Murray: en las cinco últimas temporadas, el Top4 al finalizar el año lo habían compuesto, con distintas formaciones, estos cuatro jugadores: Federer, Nadal, Djokovic y Murray. El relevo en los puestos de cabeza era cuestión de tiempo. Las lesiones y la edad, sobre todo la edad, jugaban a favor del serbio y del escocés. Casi diez años después, el día ha llegado. Federer y Nadal han sido relegados en el escalafón, pero no en la jerarquía del tenis. Porque ningún nuevo líder ejemplificará la práctica deportiva como ellos lo han hecho y todavía seguirán haciéndolo durante algún tiempo.

 
FEDERER BATE EL RECORD DE SEMANAS AL FRENTE DE LA CLASIFICACIÓN MUNDIAL
(9 julio 2012)

 

A sus 30 años, Federer reconquista el número uno del ranking mundial, que había perdido hacía dos años, para convertirse en el tenista que más tiempo ha liderado la clasificación: 287 semanas. Y lo hace igualando otro record, el de siete veces campeón en Wimbledon, algo que sólo habían conseguido antes Renshaw (entre 1881 y 1889) y Sampras (entre 1993 y 2000).

Desde que en 1973 la ATP instauró el actual ranking, veinticinco tenistas han pasado por su cúspide. El primero fue Ilie Nastase, que se mantuvo durante 40 semanas. Luego vinieron John Newcombe, Jimmy Connors (que lo retuvo más de tres años y aún volvería a ocuparlo en otras ocho ocasiones), Björn Borg, John McEnroe (el hombre que más veces ha escalado la cumbre del ranking, catorce en total), y así hasta llegar a Novak Djokovic, vigésimo quinto y último por el momento.

Después de Federer, los jugadores que más semanas han sido número uno son Pete Sampras (286), Ivan Lendl (270) y Jimmy Connors (268). Rafael Nadal ha estado 102 semanas y Novak Djokovic 53. Otros españoles que subieron a lo más alto fueron Carlos Moyá, dos semanas en marzo de 1999, y Juan Carlos Ferrero, 8 semanas entre septiembre y noviembre de 2003.


Federer levanta su séptimo Wimbledon
 
ROGER FEDERER SE RATIFICA COMO EL MEJOR TENISTA DE LA HISTORIA
(27 noviembre 2011)

Roger Federer

Por si alguien aún sacudía la cabeza a la hora de reconocer a Roger Federer como el mejor tenista de todos los tiempos, el suizo ha ganado en el O2 Arena de Londres su sexta Copa Masters (ATP World Tour Finals), algo que nunca nadie había conseguido.

Para resaltar su triunfo, Federer llegó al torneo como cuarto clasificado tras una temporada bastante floja que sólo en los dos últimos meses había podido enderezar. Del otro lado de la moneda, el fulgurante Djokovic, protagonista de una temporada de ensueño premiada con tres grand slams, veía diluirse sus fuerzas en la recta final hasta el punto de no poder superar la round robin, lo mismo que Nadal o Murray, todos ellos mejor clasificados que Federer.

A sus treinta años, el ganador de setenta títulos ATP encara con las mejores sensaciones el oro olímpico de Londres 2012, que se disputará en Wimbledon, su pista favorita.

 
FEDERER SE CONSAGRA COMO EL MEJOR TENISTA DE TODOS LOS TIEMPOS
(5 julio 2009)

"Me sorprende el jugador que he llegado a ser. No esperaba ser tan consistente, tan gran jugador, con tantas cualidades. Sé que tengo cualidades en todas las partes de mi juego. Sé también que tengo algún déficit". Con estas palabras, el mejor tenista de todos los tiempos se reconoce como un portento mejorable.

Tras sus recientes victorias en Roland Garros y Wimbledon ya no hay peros. Quince títulos de Grand Slam, ganados en cualquier tipo de superficie, lo convierten en el techo del tenis de todos los tiempos. Hablan las cifras y habló el espectáculo en la hierba de Wimbledon. A diferencia de la final parisina, la de Londres enfrentó a dos grandes del tenis durante cuatro horas y media, dejando una serie de hitos para la historia: mayor número de juegos en una final de grand slam (77), mayor número de juegos en un set (30), mayor número de aces conseguido por Federer en toda su carrera (50), sexto título en Wimbledon (todavía uno menos que Sampras). Además, el suizo recupera el número uno del ranking tras las 48 semanas de Nadal. El resultado fue 57 76(6) 76(5) 36 16-14; el rival, Andy Roddick.

 
FEDERER COMPLETA EL GRAND SLAM
(7 junio 2009)

Roger Federer ha ganado en Roland Garros el título que le faltaba para componer en su vitrina un Grand Slam asincrónico pero meritorio. Lástima que el momento histórico no alcanzara la emoción de las grandes finales, en las que se enfrentaban los dos jugadores mejor clasificados (el otro finalista era el 25).

Decíamos tras la derrota de Federer en Australia: "Ahora el suizo ya no depende de sí mismo: tendrá que llegar a la final y esperar a que otro le allane el camino abatiendo al nuevo número uno". Así ha sido. Un Soderling magnífico dejó a Nadal fuera de la competición en octavos. Bien por Soderling, pero mal por el público, poco respetuoso con los rivales de sus favoritos. En palabras de Toni Nadal, "los parisinos son estúpidos: basar la felicidad en la derrota de otro es una filosofía mezquina".

Durante el descalabro de Nadal, el público no dejó de festejar los errores del mallorquín, al tiempo que coreaban el nombre del sueco, ilusionados al ver cómo se quebraba una admirable racha de 31 partidos y 4 títulos consecutivos en un mismo torneo. Con igual falta de deportividad, las gradas de la Philippe Chatrier se volvieron contra Soderling en su partido frente a Federer.

Al final, los franceses se salieron con la suya aunque, como queda dicho, de un modo deslucido. Doscientos años después, París desempolvó la guillotina para hacer rodar cabezas. Pedían la de Nadal y se encontraron con un torneo casi completamente descabezado. No les importó con tal de que ganase "el suyo" (aunque en ninguna parte pone que Federer sea francés).

De cualquier modo, saludamos el triunfo del mejor jugador de todos los tiempos. Con su victoria sobre Robin Soderling por 61 76 64, Roger Federer se convierte en el sexto ganador de los cuatro grandes (junto a Fred Perry, Donald Budge, Rod Laver, Roy Emerson y André Agassi). Además, iguala el record de títulos de Grand Slam (14) en poder de Pete Sampras y recorta sensiblemente la distancia con el actual número uno.

 
EL LLANTO DE LOS CAMPEONES
(1 febrero 2009)

Hay llantos que hacen llorar al testigo. Sucede, por ejemplo, cuando el que llora es el más grande y el que observa un aficionado medular. No hace mucho nos conmovió Pete Sampras. Ayer volvió a hacerlo Roger Federer. Y sólo Rafa sabe los esfuerzos que tuvo que hacer para mantener sus ojos secos y evitar así que la emoción derivase en melodrama.

A más de uno el desgarro de Federer le habrá parecido exagerado. Pero había motivos. Muchos aficionados al tenis, entre los que me incluyo, considerábamos ya a Federer el tenista más grande de todos los tiempos. Pero las cifras decían que aún le faltaban dos títulos de Grand Slam para alcanzar el reconocimiento indiscutido. Podría haberlos conseguido en las últimas ediciones de Wimbledon y Australia, torneos que venía ganando con asiduidad en los últimos años. Pero se cruzó Nadal para pinchar el globo de sus sueños. El mallorquín, sabio y prudente como pocos, trató de consolarlo: “Perdóname por lo que te he hecho. Pero eres el más grande y estoy seguro de que conseguirás superar el record de Sampras”. Así sea. Aunque no parece que vaya a ser teniendo a Nadal enfrente. Ahora el suizo ya no depende de sí mismo. Tendrá que llegar a la final y esperar a que otro le allane el camino abatiendo al nuevo número uno.


Federer pierde algo más que un título

En fin, con la final del Open de Australia 2009 se ha cerrado una etapa del tenis caracterizada por la mayor elegancia en la pista y fuera de ella, la bondad de carácter, el respeto por el oponente (nunca rival). Con Federer el tenis había logrado mantener la diferencia con el resto de los deportes. La imagen del suizo contenía la invasión de testosterona que sin duda favorecerá Nadal por su físico y sus gestos, oportunamente explotados por los dirigentes del tenis profesional. A este respecto ya dije algo en mi comentario Una mala orientación. Ver La ATP cambia el formato del circuito.

 
FEDERER BATE EL RECORD DE GANANCIAS
(15 octubre 2008)

Desde ayer, 15 de octubre de 2008, Roger Federer es el nuevo midas del circuito. Su victoria en segunda ronda del Masters de Madrid le ha permitido alcanzar los 43.300.847$ recibidos en premios, superando el record de Pete Sampras, que estaba en 43.280.489$. Son cifras deslumbrantes, aun cuando se vean mordisqueadas por los impuestos locales, la comisión del agente, los salarios de los entrenadores y preparadores físicos, los gastos de desplazamiento...

Hacienda también se alegra con el éxito de los cracks, aunque no siempre moja. Es sabido que nuestros tenistas más cotizados suelen fijar su residencia fuera del territorio español, en los llamados paraísos fiscales: Andorra, Mónaco. Se vierte sobre ellos acusaciones de insolidaridad e incluso de fraude. No voy a entrar en el tema, pero a mí no me cuesta entender que si alguien se lo curra para convertirse en uno de los mejores, la visita de un hombre gris pidiéndole el 58% de sus ganancias le pueda parecer impertinente.


Federer se entera de lo que se lleva Hacienda
 
FEDERER CONTRAE LA ENFERMEDAD DEL BESO
(8 marzo 2008)

Federer ha publicado en su página web una carta en la que culpa a la mononucleosis o "enfermedad del beso" de los malos resultados cosechados en lo que va de año, con derrotas en la primera ronda de Dubai y en las semis del Open de Australia.

En las últimas seis semanas, Federer se había sentido enfermo en tres ocasiones, achacando sus dolencias a la gripe o a la ingesta de alimentos en mal estado. "Estaba bien en diciembre, pero durante el torneo de Melbourne me sentí lento y buscaba la razón sin encontrar una respuesta". Ante el bajo rendimiento en la pista, en febrero se sometió a una exhaustiva revisión médica que identificó el mal. "Los doctores me han dicho que he debido de tener el virus desde diciembre, es decir, seis semanas".

La "enfermedad del beso" es una infección vírica cuyos síntomas son fiebre, dolor de garganta, dolores de cabeza y sensación de cansancio. Recibe este nombre porque su vehículo de contagio más directo es la saliva, es decir, que se puede contagiar a través de un beso, aunque también al utilizar los mismos cubiertos que un enfermo.

No es la primera vez que esta enfermedad ataca a un tenista. En 2007, Mario Ancic perdió siete meses de competición y Nicole Vaidisova dejó de jugar la Copa Federación contra España por estar ambos enfermos de mononucleosis.

 
PREMIOS LAUREUS 2008: EL TENIS FUE LA ESTRELLA
(18 febrero 2008)

Roger Federer ha hecho historia al ser nombrado Deportista del Año por cuarta temporada consecutiva. La ceremonia, que se celebró en San Petersburgo, se convirtió en la gran gala del tenis al recibir Justine Henin el premio a la Deportista del Año y la holandesa Esther Vergee, gran estrella del tenis en silla de ruedas, el de Mejor Deportista con Discapacidad.

Otros premios fueron otorgados a Lewis Hamilton, como Revelación del Año, a Paula Radcliffe, Regreso del Año, y Sergey Bubka, mejor Actuación de Todos los Tiempos.

Los ganadores de los Premios Laureus del Deporte Mundial son nombrados por un jurado compuesto por 43 deportistas de fama indiscutible, como Giacomo Agostini, Franz Beckenbauer, Boris Becker, Sergey Bubka, Nadia Comaneci, Miguel Induráin, Edwin Moses, Ilie Nastase o Mark Spitz. En la foto, Federer recuerda que ya sólo le falta uno para completar la mano.

 
FEDERER TRUNCA LA RACHA DE NADAL
(20 mayo 2007)

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

Hacía más de dos años que Nadal no perdía un partido sobre tierra batida. La última vez fue en Valencia, en abril de 2005. En aquella ocasión el ruso Andreev se impuso al mallorquín por 75 y 62. Desde entonces, Nadal había encadenado una racha de 81 partidos consecutivos sin conocer la derrota en este tipo de pista.

Pero la cuerda estaba cada vez más tensa. Alguien podía hacerla saltar, y nadie más indicado que el número uno, Roger Federer. El 20 de mayo de 2007, con un balance de 7 a 3 favorable al español, los dos tenistas dirimen su undécimo enfrentamiento.

Y aún dicen que el suizo es frío

Es la final del Masters Series de Hamburgo. Nadal sale a la pista dispuesto a conquistar su quinto título de la temporada. Frente a él, un rival que ha pasado dificultades para superar las semifinales ante otro mallorquín, Carlos Moyà. El comienzo del partido no hace peligrar el pronóstico. Nadal domina el primer set, en el que vence con holgura, 62. El segundo set empieza con la misma tónica, pero pronto da un giro de 180º y el dominador pasa a dominado. Nadal se muestra perdido, sin respuestas ante el juego de Federer, que le devuelve el resultado. El tercer set muestra un Nadal sin capacidad de reacción, ni siquiera ante la humillación del rosco que se le viene encima. Tras un parcial de ocho juegos seguidos a favor del helvético, el partido termina con un resultado de 26 62 60. El abatimiento de Nadal y la euforia de Federer muestran las dos caras de la moneda en una de sus representaciones más extremas.

 
NADAL GANA LA BATALLA DE LAS SUPERFICIES
(2 mayo 2007)

EL SHOW BUSINESS SE INTERESA POR EL TENIS

El 2 de mayo se celebró en Mallorca un acontecimiento híbrido. Híbrido de tierra y hierba, híbrido de tenis y mercado. A mí me pareció tan poco serio como la presencia de modelos en el master de Madrid. Supongo que habrá que acostumbrarse a estas cosas, como nos hemos acostumbrado a que los comentaristas no dejen de hablar durante el juego porque en los descansos hay que pasar los anuncios. En fin, puestos a sacar conclusiones positivas, diremos que los protagonistas eran tan grandes que casi dignificaron el show mediático. Y por lo que nos toca, saludamos la llegada de estos circos si contribuyen a llenar nuestras escuelas de tenis.

“Desde que supe de esta idea me sentí atraído por la experiencia. Era importante para nosotros entrar en la historia de un evento único. Tuve una gran excitación y viví un día increíble”, dijo Federer. “Fueron dos horas y media en las que nos divertimos mucho, la pasamos genial”, comentó Nadal. El resultado también contribuyó a que los 7200 espectadores del Palma Arena vibrasen en sus asientos: 75 46 76(12-10).