El tiempo
RAFAEL NADAL
Career Grand Slam, Número 1, Oro olímpico, Copa Davis
   2017 11 junio Décimo Roland Garros: sólo Rafa podía conseguirlo
    21 abril Nadal gana su décimo Monte-Carlo: nadie antes ni después
   2016 12 agosto Rafael Nadal amplía en los JJOO de Río su colección de títulos
   2015 15 septiembre Se rompió la racha
    03 junio El último Roland Garros de Rafael Nadal
    06 enero Rafael Nadal, el que fue
   2014 08 junio Nadal como el Ave Fénix
    25 abril Vulnerable en cualquier superficie, ante cualquier rival
   2013 07 octubre Nadal recupera el nº 1 del ranking ATP
    09 septiembre Nadal lo gana todo en Estados Unidos
    18 agosto Nadal gana el Masters 1000 de Cincinnati
    09 junio Vuelve el Nadal de los records
    21 abril Montecarlo: Djokovic sigue materializando sueños
    01 abril Federer y Nadal relegados en el escalafón, pero no en la jerarquía
    17 marzo Nadal culmina su regreso consiguiendo un título en pista dura
    10 febrero Nadal no superó la prueba en el ATP-250 de Viña del Mar
   2012 11 junio Séptima victoria de Nadal en Roland Garros
    10 mayo Nadal no volverá a jugar en la tierra azul
    22 abril Rafael Nadal : nuevo record histórico en Monte-Carlo
   2011 25 agosto Rafa se hace mayor ("Rafa: My story")
    07 febrero Nadal recibe el Laureus al mejor deportista del año
   2010 13 septiembre Nadal culmina el Career Grand Slam
    06 junio Nadal recupera el número uno
    16 mayo Nadal bate el record histórico de títulos Masters-1000
   2008 03 septiembre Nadal Premio Príncipe de Asturias de los Deportes
    17/18 agosto Nadal oro olímpico y número 1 del mundo
   2007 20 mayo Federer trunca la racha de Nadal sobre tierra
    02 mayo Nadal gana la batalla de las superficies
 
DÉCIMO ROLAND GARROS: SÓLO RAFA PODÍA CONSEGUIRLO
(11 junio 2017)

Si alguien podía ganar diez veces un mismo título de Grand Slam, ése alguien tenía que ser Rafael Nadal. Y, por supuesto, en su escenario favorito: París. Este sueño pareció escapársele de las manos tras las victorias de Djokovic y Wawrinka en las dos ediciones anteriores. Sin embargo, recuperando su mejor nivel de todos los tiempos, este año lo ha cumplido. Algo anunció en 3r cuando dejó a Basilashvili fuera de competición por un 60 61 60. Dos resultados también holgados frente a Bautista y Carreño lo metieron en semis, donde venció por 63 64 60 a Thiem, verdugo de Djokovic. La misma superioridad demostró en la final, barriendo a Wawrinka por 62 63 61 para completar el torneo sin perder un solo set.


Homenaje a Rafael Nadal en la Philippe Chatrier
Cierra así la temporada sobre tierra con un registro casi inmaculado: 24-1 en cinco torneos (la única derrota, ante Thiem en Roma). Vuelve a ser #2 del ranking, sólo superado por Murray, y aspira a terminar el año como #1.

En total, Nadal ha conseguido 15 títulos de la categoría Grand Slam, a sólo tres del líder, Roger Federer. Tras él, quedan Pete Sampras con 14 (ya retirado) y Novak Djokovic con 12. Ésta es su estela en Roland Garros:
Año Ronda Resultado Rival
2005 Campeón 67(6) 63 61 75 Mariano Puerta
2006 Campeón 16 61 64 76(4) Roger Federer
2007 Campeón 63 46 63 64 Roger Federer
2008 Campeón 61 63 60 Roger Federer
2009 Cuartos 26 76(2) 46 67(2) Robin Soderling
2010 Campeón 64 62 64 Robin Soderling
2011 Campeón 75 76(3) 57 61 Roger Federer
2012 Campeón 64 63 26 75 Novak Djokovic
2013 Campeón 63 62 63 David Ferrer
2014 Campeón 36 75 62 64 Novak Djokovic
2015 Cuartos 57 36 16 Novak Djokovic
2016 3r lesión  
2017 Campeón 62 63 61 Stan Wawrinka
 
DÉCIMO MONTE-CARLO: NADIE ANTES NI DESPUÉS
(21 abril 2017)

Fijarse objetivos es algo consustancial a la psicología del competidor. Nadal también lo hace, aunque él, por prudencia, nunca lo haya reconocido. Por eso es fácil suponer que su propósito medular para 2017 sea ganar su décimo Roland Garros, logro que supondría fijar un hito inalcanzable para ningún jugador venidero. Ya en 2015, Nadal batió el record de Max Decugis, ganador del torneo parisino en ocho ocasiones. Desde entonces, la supremacía histórica de Nadal en la categoría Grand Slam parece asegurada. Entre los jugadores en activo, las mejores marcas, por detrás de la suya, son las de Federer, siete veces campeón en Wimbledon, y Djokovic, seis veces en Australia. Pero diez es un número redondo.

Para saber con qué fuerzas llega un jugador a París, la piedra de toque es, sin duda, la tierra europea precedente, con tres torneos importantísimos: Monte-Carlo, Madrid y Roma. Nadal afrontaba esta serie con un perfil incierto. Venía de alcanzar tres finales, Australia, Acapulco y Miami, pero perdió las tres. Sin embargo, la tierra es otra cosa. Nadal lo demostró hace ya algunos años con una racha de 81 victorias consecutivas sobre esta superficie, desde el 8 de abril de 2005 al 20 de mayo de 2007. Y lo ha vuelto a demostrar una década después ganando la final de Monte-Carlo por décima vez (ocho de ellas de forma consecutiva desde 2005 hasta 2012).

Con esta victoria, el mallorquín sube a 10 el listón de títulos ganados en un mismo torneo de la serie Masters-1000 y suma 50 títulos sobre tierra, superando el record de Guillermo Vilas, que estaba en 49.

PD: Una semana después, Nadal conseguía su décimo título en el ATP-500 de Barcelona, imprimiendo esta marca irrepetible también en las categorías inferiores a la serie Masters-1000. El único que se le podría acercar es Federer, con 8 títulos en Halle. Vilas logró el mismo número en Buenos Aires, pero dejó de competir en 1992.

 
RAFA NADAL AMPLÍA EN LOS JJOO DE RÍO SU COLECCIÓN DE TÍTULOS
(12 agosto 2016)
No es fácil ni justo para quien lo ha sido todo en el tenis dejar el Circuito mirando al suelo. Quizá por eso, Rafael Nadal, pese a llevar dos temporadas bajo la sombra del retiro, sigue aguardando un momento dulce para decir adiós. El año 2016 le ofrecía dos ocasiones de alzar la barbilla: ganar el décimo Roland Garros o conseguir el Oro olímpico por segunda vez (ya lo consiguió en 2008). Los dos títulos se le han escapado, pero no se va de vacío porque ha podido añadir a su colección el Oro en dobles.

Formando pareja con Marc López, Nadal se deshizo de los holandeses Robin Haase/Jean-Julien Rojer 64 64, los argentinos Juan Martín Del Potro/Máximo González 63 57 62, los austriacos Oliver Marach/Alexander Peya 63 61, los canadienses Daniel Nestor/Vasek Pospisil 76(1) 76(4) y, ya en la final, los rumanos Florin Mergea/Horia Tecau 62 36 64.

En el cuadro individual, Nadal eliminó al argentino Federico Delbonis 62 61, al italiano Andreas Seppi 63 63, al francés Gilles Simon 76(5) 63 y al brasileño Thomaz Bellucci 26 64 62. En semifinales todo parecía estar a su favor ante un rival como Del Potro, que si bien había eliminado a Djokovic en 1r, presentaba sus bien conocidas carencias: una movilidad escasa y un revés sin mordiente. El primer set cayó del lado de Nadal por 62, pero a partir de ahí, el mallorquín se empeñó en buscar la derecha de su rival con golpes cortos que el argentino aprovechaba para descargar el látigo y sumar winner tras winner. Incapaz de atacar a su rival allí donde más le duele, Nadal acabó perdiendo los dos sets siguientes por 46 26. En el partido de consolación frente a Nishikori, el campeón español no mejoró su percepción del juego y también dejó escapar el bronce.

 
SE ROMPIÓ LA RACHA
(5 septiembre 2015)
Año tras año, durante toda una década, Rafael Nadal había sabido conquistar al menos un título de Grand Slam en cada temporada. En 2015 no ha podido mantener la racha. Después de perder en Australia ante Thomas Berdych (cuartos), en París ante Novak Djokovic (cuartos) y en Londres ante Dustin Brown (2ª ronda), el Open USA se le presentaba como la última oportunidad de incrementar ese record impresionante. Pero Nadal no parece estar para grandes hazañas. Cayó en tercera ronda ante Fognini, un rival que ya lo había eliminado en otros dos torneos este año, Río y Barcelona. En esta ocasión, Nadal se adelantó con dos sets y un 3-1 a su favor. Y las estadísticas decían que nunca había perdido un partido de Grand Slam que hubiese empezado ganando los dos primeros sets. Pero éste lo acabó perdiendo. Otra estadística rota en el declive del gran campeón.

La catadura del rival hace aun más dolorosa la derrota, porque conlleva la caída del mayor abanderado de la nobleza y el fair play ante uno de los representantes más destacados de la conducta antideportiva y de los malos ejemplos sobre la pista.

 
EL ÚLTIMO ROLAND GARROS DE RAFA: HABÍA QUE ESTAR ALLÍ, Y ESTUVO
(3 junio 2015)
No era una cuestión de orgullo, Rafa carece de esa tara. Ha sido el más grande, y a la vez el más humilde. Además, tal y como estaba la relación de fuerzas, el desenlace no era esperanzador. Nadie parecía poder detener a Djokovic y Rafa acudía como séptimo jugador del ranking, su peor clasificación en los últimos diez años, con más de nueve mil puntos de diferencia a favor del serbio. Pero conquistar Roland Garros por décima vez significaba más que cualquier título anterior: dejar el listón a una altura insuperable y postergar la proclamación de Djokovic como octavo ganador del Career Grand Slam (y quién sabe si primer ganador del Grand Slam en la era moderna, algo no conseguido por Agassi, ni Federer, ni Nadal, los tres detentadores del CGS).

Rafa y Djokovic se cruzaron en cuartos, lo que pone al mallorquín al borde del top 10. Aun así, el nueve veces campeón salió de la pista con la cabeza alta: "Espero volver el año que viene a intentarlo otra vez. No es el fin del mundo. Perdí contra el mejor". Encomiable. Rafael Nadal sigue siendo el mejor ejemplo para cualquier junior.

 
RAFAEL NADAL, EL QUE FUE
(6 enero 2015)
Desde hace algún tiempo, el nombre de Rafael Nadal suena más a el que fue que a el que es. Las noticias lo asocian más con actividades ajenas a la competición, como la Rafa Nadal Academy o el Rafa Nadal Tour(*), que con la consecución de nuevos títulos.

En 2014 su registro fue de 11 derrotas, algunas tan inesperadas como las sufridas ante los qualy Brown, Klizan o Coric, #124 del ranking, que llegó a disponer de 5-0 en el set inicial, o ante Kyrgios, #144, en Wimbledon. Para terminar el año, se fue del Master de Shanghai sin ganar un solo partido y, en su primera aparición de 2015, el torneo de exhibición de Abu Dhabi, encajó un 62 60 frente a Murray. Ya en competición oficial, volvió a ser eliminado por un qualy en el primer partido de su primer torneo, Doha. Esta vez su verdugo fue Berrer. (PD. En mayo de 2015, tras perder la final del Masters de Madrid ante Murray, descendió al puesto #7 del ranking, su peor clasificación en los últimos diez años.)

Aun así, no lo deja. Este calvario sólo se justifica por un sueño: el de ganar Roland Garros por décima vez, hecho que no tendría ni precedente ni consecuente: Rafa ya es el primer tenista masculino que ha ganado nueve veces un mismo torneo de Grand Slam, pero diez sería un número irrepetible.
Esta persecución trae a la memoria dos nombres: el de Robin Soderling, sin cuya existencia Rafa habría cumplido ya su objetivo y podría descansar en paz, y el de Martina Navratilova, que también aspiró a ganar su décimo Wimbledon en 1994 y no pudo (se lo impidió Conchita Martínez). Aunque, presagios aparte, el verdadero escollo de Rafa será Djokovic, que también encara la temporada con el objetivo principal de ganar en París.
(*) En noviembre de 2014, Nadal puso la primera piedra del complejo Rafael Nadal Sports Center, de Manacor, que albergará la Rafa Nadal Academy y dispondrá de 18 pistas, un colegio y una residencia para deportistas jóvenes de todo el mundo.
El Rafa Nadal Tour se disputó por primera vez en 2014. Comprende las categorías sub 12 y sub 14. Cuenta con siete pruebas que se celebran en seis sedes distintas: Barcelona, Madrid, Sevilla, Alicante, Zaragoza y Valencia, más un Master. El objetivo del circuito es la recaudación de fondos para financiar la Fundación Rafa Nadal, que preside la madre del tenista, orientada a la integración mediante el deporte de "niños y jóvenes que viven en un entorno social y familiar desfavorecido y en exclusión social o en riesgo de ello".
 
NADAL COMO EL AVE FENIX
(8 junio 2014)
Puede que el triunfo de esta tarde sea para Rafael Nadal el más importante de su carrera. Es cierto que tiene en su palmarés el Career Grand Slam, el Oro Olímpico, cuatro Davis, títulos al alcance de muy pocos jugadores. Pero todos estos logros los consiguió en plena ascensión, cuando cada año iba a más. Éste, en cambio, le llega en los tiempos duros, cuando los achaques merman su fortaleza física y el gesto de dolor empaña la alegría de su celebración.
El dolor obliga a interrumpir un entrenamiento

Rafael Nadal se jugaba en París muchas cosas, entre ellas la permanencia como número uno del ranking. Los augurios no eran buenos, teniendo en cuenta sus descalabros en Montecarlo, Barcelona y Roma (en Madrid se encontró con un título inmerecido gracias a la retirada de Nishikori en la final). Preocupaban, sobre todo, las cuatro derrotas en los cuatro últimos enfrentamientos frente a Djokovic. Por si fuera poco, los dolores de espalda (los mismos que le impidieron disputar en buenas condiciones la final de Australia) le habían obligado a interrumpir en más de una ocasión los entrenamientos. Todo hablaba en su contra. Todo, menos su asombrosa capacidad de sufrimiento, que fue clave en la consecución de uno de los triunfos más importantes de su carrera.

Parece que todo está ya escrito, pero Nadal es capaz de sorprender a Djokovic con una táctica inesperada: atacar su derecha. El drive paralelo de Nadal funcionó como no lo hacía en mucho tiempo: de los 27 winners conseguidos con su derecha, 23 fueron paralelos, es decir, sobre el drive de Djokovic, que preocupado por defender su revés veía cómo en su flanco derecho se abrían fisuras irreparables.
Rafa levanta su noveno Roland GarrosEl serbio había empezado bien, consiguiendo el primer set. Pero a partir de ahí, el partido fue otra historia. Las piernas de Nadal volvieron a funcionar bien, proporcionándole los apoyos necesarios para bombardear la derecha de Djokovic con drives paralelos y reveses cruzados que el serbio no sabía contrarrestar. Inconsistente con su revés, desbordado por su derecha, Djokovic buscaba una explicación consultando de un modo insistente a su equipo. Pero en la pista, frente a Nadal, estaba sólo él. Y, esta vez, sus argumentos no eran suficientes.

Tras este partido, Nadal y Djokovic sitúan la cifra máxima de enfrentamientos entre dos tenistas en 42, con ventaja para el español de 23-19 (14-4 sobre tierra, 6-0 en Roland Garros).

En el ranking, Djokovic reduce la distancia a 170 puntos, pocos, pero suficientes para mantener a Nadal al frente de la clasificación una semana más, 37 desde que retomara ese puesto en octubre de 2013, alcanzando la cifra total de 139, muy lejos del record histórico de Federer, situado en 302, pero abriendo brecha con las 101 de Djokovic. Además se asegura su continuidad algunas semanas más, al menos hasta que empiece la gira americana, donde defenderá 4000 puntos de dos Masters y un GS. Una buena actuación en Wimbledon podría darle la renta suficiente para llegar a América con una holgura tranquilizadora.

Con su noveno triunfo en Roland Garros, Rafael Nadal se convierte en el primer jugador capaz de ganar nueve veces un mismo torneo de categoría Grand Slam. El francés Max Décugis había conseguido el título de París en ocho ocasiones (entre 1903 y 1914, cuando se llamaba Campeonato de Francia). Federer, Sampras y Renshaw ganaron Wimbledon en siete, las mismas en que Tilden, Larned y Sears se adjudicaron el US Open. Otro record batido por Nadal es el jugador que más veces ha ganado el torneo francés de forma consecutiva, con cinco (2010-14) frente a los cuatro de Borg (1978-81).

 
VULNERABLE EN CUALQUIER SUPERFICIE, ANTE CUALQUIER RIVAL
(25 abril 2014)
Rafael Nadal ha caído en cuartos de Barcelona ante Nico Almagro. No es la primera vez que Nadal vive una situación adversa, pero todas las anteriores podían ser conjuradas invocando la palabra traspiés. Lo de ahora es distinto, porque evoca la palabra final. Aquellos que nos hemos emocionado hasta el máximo con la trayectoria de este "monumento a la dignidad deportiva", preferiríamos no vivir momentos como los que estamos viviendo en las últimas semanas, con un Rafa desdibujado, vulnerable en cualquier superficie, ante cualquier rival, defendiendo el número uno con un juego que ni siquiera alcanza los niveles de un top-10. Y nos asalta la idea de que poner un final abrupto a su carrera sería doloroso, pero no tanto como esta agonía.
Toni y Rafa NadalSin duda, el primero en barruntar este declive fue su entrenador, Toni Nadal: "Hablamos siempre de la importancia de mejorar los golpes de un tenista, pero ¿por qué no hablamos de formar un carácter? Eso es lo más importante." No cuesta suponer que pensaba en su sobrino. Nadal ha conseguido unos golpes increíbles, incapaces para cualquier otro jugador, pero cada vez con más frecuencia su actitud conservadora, el "gen defensivo", como lo llama Carbonell, lo lleva a empequeñecerse hasta acabar perdiendo ante rivales de menor estatura.

Nadal ha quitado importancia a la nueva derrota: "A veces se gana y otras se pierde. Me ha tocado perder en dos semanas seguidas, algo que no me pasaba hace tiempo en pista de tierra. No es ningún drama, la vida sigue." Pero lo cierto es que este año ha sufrido cinco derrotas en siete torneos (ante Wawrinka, Dolgopolov, Djokovic, Ferrer y Almagro).

Rafael Nadal tiene más de Sampras que de Hewitt. Ha sido el más grande durante buena parte de su trayectoria, ha pulverizado records, alguno de los cuales quedarán para la historia como marcas inalcanzables. Decir: "Yo abatí a Nadal cuando era el número uno" debiera ser un privilegio al alcance de unos pocos. Pero Nadal es generoso y no negará su cuerpo devaluado a la avidez de los oportunistas. Seguirá permitiendo que cualquier rival, en cualquier superficie, se agigante ante él, seguirá engordando famélicos, resucitando muertos, dando talla a los enanos (*).

Alguien encontrará estas líneas demasiado severas, pero no creo que bendiciendo los errores se consiga nada bueno. ¿Que hasta los mejores tienen días malos? Lo sé. Pude entender el llanto de Sampras al despedirse de la competición, pude entender (y compartir) las lágrimas de Federer en la final de Australia 2009. Pero no puedo entender a Nadal dejando escapar un partido que tiene ganado, agazapándose al fondo de la pista, ignorando las oportunidades de ataque, negándose a hacer lo que sabe, dando, en suma, facilidades a un rival que parecía tocado y hundido. Las tristezas de Sampras y Federer eran irremediables; las de Nadal tienen solución. Está en su propia mano. O en su cabeza.

(*) Mes y medio después de haberse escrito este artículo, Nadal parecía resurgir, ganando su noveno Roland Garros. Fue un espejismo. Desde ese momento, sus apariciones se contaron por derrotas decepcionantes. En el siguiente torneo, Halle, perdía su primer encuentro ante el qualy Dustin Brown 64 61. Caía después en Wimbledon ante Nick Kyrgios, nº 144 del ranking, 19 años. Aquejado por un ataque de apendicitis, conoció en octubre el peor mes de su carrera: cayó en Beijing ante el qualy Klizan, se fue del Master de Shanghai sin ganar un solo partido y fue eliminado en Basilea por el croata Borna Coric, nº 124 del mundo, que llegó a disponer de 5-0 en el set inicial. Poco antes, Toni Nadal comentaba su cercana retirada, "se retire Rafael o no".

 
NADAL RECUPERA EL Nº 1 DEL RANKING ATP
(7 octubre 2013)

Rafael Nadal ha recuperado el primer puesto de la clasificación ATP justo a tiempo de evitar que Djokovic igualase su permanencia en este lugar de privilegio. Para conseguirlo, en ocho meses ha tenido que remontar una diferencia adversa de siete mil quinientos puntos: el 4 de febrero tenía 5.400 frente a los 12.960 de Djokovic.


Beijing 5 septiembre 2013: Nadal celebra su vuelta al número uno

El 18 de agosto de 2008, Nadal se había convertido en el tercer jugador español capaz de escalar la cumbre del ranking ATP, cortando la racha de Federer que sumaba una permanencia de 237 semanas consecutivas como líder, record insuperado. El mallorquín logró mantenerse al frente de la clasificación durante 46 semanas, perdiéndolo a manos del suizo. La historia se repitió y el 6 de junio de 2010 Nadal volvió a tomar la cabeza para ocuparla otras 56 semanas. Esta vez el relevo en el liderazgo lo asumió Djokovic, al que sustituyó Federer, de nuevo Djokovic y, el 7 de octubre de 2013, Nadal por tercera vez. Justo cuando su número total de semanas como número uno, 102, estaba a punto de ser igualado por el serbio, que había acumulado 101.

El record histórico lo sigue reteniendo Federer, con 302 semanas conseguidas a lo largo de ocho años, entre el 2 de febrero de 2004 y el 4 de noviembre de 2012.

Noticias relacionadas: 2008: Nadal número uno del mundo • 2010: Nadal recupera el número uno

 
NADAL LO GANA TODO EN ESTADOS UNIDOS
(9 septiembre 2013)

Tras sus victorias en los Masters-1000 de Montreal y Cincinnati, Rafael Nadal ha cerrado de la mejor manera posible su gira por las pistas duras estadounidenses, conquistando el Open USA, último Grand Slam de la temporada. Con esta victoria se queda a tan solo 120 puntos del número uno del ranking, aún detentado por Djokovic.

El primer set fue de claro dominio del mallorquín, que consiguió dos roturas de servicio. En el segundo, Djokovic se adelantó con 4-2 tras romper el servicio de Nadal con un punto en el que los jugadores golpearon 54 veces la pelota. Nadal logró nivelar el marcador, pero cedió un nuevo break y el set cayó del lado del serbio. Con un set iguales, Djokovic pasó a dominar el partido, poniéndose 3-1. Fue su mejor momento. Sin embargo, Nadal se rehízo, rompió dos veces el servicio de su rival y se llevó el set por 6-4. La recuperación de Nadal dejó a Djokovic sin argumentos y el partido se deslizó con rapidez hasta el resultado final de 62 36 64 61 favorable al mallorquín.

El serbio resumió el partido: “Fue decepcionante entregar el tercer set. Sentí que estaba dominando el partido. Pero perdí dos veces el servicio y él se colocó dos sets a uno. Entonces comenzó a jugar mucho mejor y no pude recuperarme de aquello. Ganó el mejor, eso es todo”. Pero no tira la toalla: “Todavía tengo 26 años y creo que el mejor momento de mi carrera aún está por venir”. Para Djokovic, “Rafa es el competidor definitivo”. Para Nadal, “Novak es el tenista que lleva mi tenis al límite”.

Los datos de Nadal esta temporada son incontestables: 2 torneos del Grand Slam, 5 Masters 1000, un total de 10 títulos (en 2005 ganó 11) y un inmejorable registro sobre pista dura: 22 victorias por 0 derrotas.

El duelo más editado del tenis moderno

El duelo Nadal-Djokovic es el que más veces se ha editado en el tenis moderno: 37 encuentros, con 22 victorias para Nadal y 15 para Djokovic. Otros duelos reiterados son el Nadal-Federer, en 31 ocasiones (21-10) y el Federer-Djokovic, 29 (16-13). A lo largo de la historia, son destacables las series de Lendl-McEnroe, 36 (21-15), Lendl-Connors, 35 (22-13), Becker-Edberg, 35 (25-10), Sampras-Agassi, 34 (20-14) o McEnroe-Connors, 34 (20-14).

 
NADAL GANA EL MASTERS 1000 DE CINCINNATI
(18 agosto 2013)

Final del Masters 1000 de Cincinnati, Ohio.  Sobre la pista un ex número uno y un ex top10 aspirantes a recuperar el rango que legítimamente les pertenece. Dos estilos antitéticos. De un lado, Rafael Nadal exhibe el juego más completo que se le ha visto en mucho tiempo, quizá nunca. Del otro, John Isner, un cañonero de 2,08 metros de altura que sabe quebrar la muñeca en dejadas perfectas. En jornadas anteriores, Nadal ha eliminado a Federer y a Berdych; Isner, a Djokovic y a Del Potro. Los dos llegan a la final convencidos de sus posibilidades. Superando las mejores expectativas, el partido se desarrolla con tal equilibrio que ningún jugador logra romper el servicio de su rival (Isner fuerza tres puntos de break; Nadal, ninguno). Finalmente, el partido se resuelve en dos tiebreaks. Los gana el jugador con mejor juego y saque más débil.

Una aclaración respecto al calificativo "débil" aplicado al saque de Nadal: aunque la bola no le corra tan rápida como a Isner, este golpe ha dejado de ser una fuente de problemas para el mallorquín, como se reveló durante la situación más crítica del partido, cuando sacaba con 5-6 y 15-40. Nadal salvó las dos bolas de set con un punto de saque y un servicio directo.

Si todos los títulos son importantes, cada cual lo es por razones diferentes. En el caso del Masters 1000 de Cincinnati, para Nadal supone romper una racha de malas actuaciones en este torneo, restar uno de los tres títulos que aún no había conseguido en la categoría (con Shanghai y París completaría la colección), elevar el record a 26 (cinco más que Federer, su seguidor inmediato) y mantener su imbatibilidad en pista dura a lo largo de esta temporada (aún no ha perdido un solo partido, con un registro de 15-0).

De cara al ranking, Nadal recupera el segundo puesto y, con toda probabilidad, acabará el año como número uno. El relevo en la cima podría llevarse a cabo en el próximo Open USA si Nadal fuese campeón y Djokovic no llegase a la final. Las opciones del mallorquín son claras: desde febrero, lleva disputados doce torneos: en once de ellos ha llegado a la final; nueve los ha ganado.

 
VUELVE EL NADAL DE LOS RECORDS
(9 junio 2013)

Con su victoria en Roland Garros 2013, Rafael Nadal se ha convertido en el primer tenista de la historia capaz de ganar ocho veces un mismo torneo de Grand Slam. El record lo tenían Peter Sampras y Roger Federer, con siete victorias en Wimbledon. El balance de Rafa en sus intervenciones en Roland Garros, con 59 victorias por 1 sola derrota, también le otorga un nuevo record: el de victorias conseguidas en el torneo parisino, que detentaban Vilas y Federer con 58. En cuanto al número total de Grand Slam ganados, Nadal suma ya doce, cifra sólo superada por dos jugadores: Sampras, con catorce, y Federer, diecisiete. Quizás aún tenga tiempo de alcanzarlos. Al que sí parece que arrebatará el record de mayor número de títulos sobre tierra batida es a Vilas, que tiene 45: Nadal, 42. Otro record de Nadal es el de máximo ganador en la categoría de Masters 1000, con 24. Más difícil lo tiene en el ranking de títulos ganados en total, donde sus 57 quedan muy lejos de los más de cien conseguidos por Jimmy Connors

 
MONTECARLO: DJOKOVIC SIGUE MATERIALIZANDO SUEÑOS
(21 abril 2013)

Nadal aspiraba, aunque no con mucha convicción, a elevar a nueve el número de títulos consecutivos en este torneo. Pero ni su mente ni su cuerpo están para este tipo de proezas. Cierto que en lo que va de año ha llegado a la final en todos los torneos disputados, ganando tres títulos, entre ellos el Masters de Indian Wells, pero sus derrotas en Viña del Mar y en Mónaco, sobre todo ésta, hacen pensar que 2013 puede pasar de ser el año de las grandes esperanzas al de las temidas frustraciones. El mallorquín, impecable como siempre en materia de conducta, trata de infundir confianza: “Sabemos cómo estaba hace unos meses. Es positivo todo y creo que ayer en el segundo set tuve un nivel bastante alto. Esa es la línea a seguir.”

Djokovic también renquea, pero no sólo se mantiene en la cima sino que consigue cosas que hasta ahora se le habían negado, como el trofeo de Monte-Carlo, cuya final había perdido en dos ocasiones, siempre ante Nadal. Si Djokovic venciera en Cincinnati habría ganado todos los Masters 1000 del Circuito, algo que nadie ha conseguido hasta el momento.

Así las cosas, para completar la colección de los títulos más importantes del tenis moderno, a Djokovic le faltan el Oro olímpico, Roland Garros y Cincinnati. A Nadal, que ha ganado los más grandes, le faltan los Masters de Miami, París-Bercy, Shanghai y Cincinnati. A Federer le quedan por conseguir el Oro olímpico, la Copa Davis y los Masters de Montecarlo, Roma y Shanghai. Ninguno de los tres supera, por tanto, el palmarés del tenista retirado André Agassi, a quien sólo le faltó ganar los Masters de Montecarlo y Hamburgo.

 
FEDERER Y NADAL RELEGADOS EN EL ESCALAFÓN, PERO NO EN LA JERARQUÍA
(1 abril 2013)

El lunes 1 de abril de 2013, Andy Murray desplazaba a Roger Federer del segundo puesto del ranking, dando lugar a un hecho que no se producía desde el 10 de noviembre de 2003: Federer y Nadal quedaban excluidos del Top2 de la ATP.

Durante casi una década, el suizo y el mallorquín, o al menos uno de ellos, habían ocupado una de las dos primeras posiciones. Pero igual constancia y solidez venían demostrando sus perseguidores Djokovic y Murray: en las cinco últimas temporadas, el Top4 al finalizar el año lo habían compuesto, con distintas formaciones, estos cuatro jugadores: Federer, Nadal, Djokovic y Murray. El relevo en los puestos de cabeza era cuestión de tiempo. Las lesiones y la edad, sobre todo la edad, jugaban a favor del serbio y del escocés. Casi diez años después, el día ha llegado. Federer y Nadal han sido relegados en el escalafón, pero no en la jerarquía del tenis. Porque ningún nuevo líder ejemplificará la práctica deportiva como ellos lo han hecho y todavía seguirán haciéndolo durante algún tiempo.

 
NADAL CULMINA SU REGRESO CONSIGUIENDO UN TÍTULO SOBRE CEMENTO
(17 marzo 2013)

Tras siete meses alejado de la competición, Nadal acometió la primera etapa de su retorno al circuito como quien sube una escalera: ganando altura peldaño a peldaño. A la derrota en Viña del Mar siguió la victoria en el ATP 250 de Sao Paulo, después el ATP 500 de Acapulco y ahora el ATP 1000 de Indian Wells. La progresión ha sido perfecta, sobre todo si se tiene en cuenta que para levantar este último trofeo tuvo que vencer a varios top 10 jugando sobre la superficie más hostil a sus condiciones. Su rival en la final fue Juan Martín del Potro, que había eliminado a Djokovic y Murray superando en ambos partidos un primer set adverso. Por contra, frente a Nadal fue el argentino quien se adelantó, dejando al español la tarea de la remontada hasta cerrar el partido con un 46 63 64.

En el plano estadístico, el balance de estos cuatro torneos se resume en tres nuevos títulos para el mallorquín, y ya son 53 en su carrera; el regreso a la cabeza de la lista de ganadores en torneos Master y su inclusión entre los veinte jugadores que han conseguido 600 victorias. Desde el punto de vista emocional, le devuelve las buenas sensaciones sobre pista dura y le permite encarar la gira europea sobre tierra con el convencimiento de poder reeditar los triunfos de su mejor año.

Con vistas a esta segunda etapa de su recuperación, Nadal ha tomado una decisión comprometida: no participar en el torneo de Miami. En consecuencia, tendrá que defender los títulos de Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros partiendo como quinto jugador del cuadro, posición que conlleva el riesgo de enfrentarse a un grande en cuartos de final.

 
NADAL NO SUPERÓ LA PRUEBA EN EL ATP-250 DE VIÑA DEL MAR
(10 febrero 2013)

Durante los partidos, Nadal comete errores, demasiados para el capricho de quienes lo quisiéramos perfecto. Fuera de la pista, su conducta es siempre lúcida. Así lo ha vuelto a demostrar prolongando su alejamiento de la competición hasta que su regreso pudiera tener lugar sobre una pista de tierra y en un torneo modesto, donde cabía esperar que su participación en individual y en dobles se saldase con dos nuevos trofeos. Haciendo buenas las expectativas, Nadal llegó a las dos finales. Pero no ganó ninguna.

"Me falta velocidad de reacción, me falta energía y potencia en las piernas para poder alargar más las pelotas, cosas que he tenido durante toda mi carrera… Juego con lo que tengo y ahora no tengo más", concluyó Nadal.

Atendiendo tanto a las exigencias médicas como a la conveniencia de evitar las pistas duras (combinación de prudencia y estrategia), el periodo de recuperación se había prolongado más allá de los siete meses: entre la última derrota, ante Lukas Rosol en la segunda ronda de Wimbledon, el 28 de junio de 2012, y su primer partido sobre la tierra de Viña del Mar habían transcurrido 221 días, tiempo superior al impuesto por otras lesiones de rodilla sufridas por el manacorí en 2005 y 2009. Para destensar aún más el reencuentro de Nadal con la competición, su primer partido fue un dobles, formando pareja con Mónaco, frente a los checos Lukas Dlouhy y Frantisek Cermak. El encuentro terminó con victoria de los hispanos por 63 62. Un día después, Rafa afrontó su primer partido individual, firmando el mismo resultado ante el argentino Delbonis.

Superando obstáculos con facilidad, Nadal llegó a la última jornada, allanada por la eliminación del cabeza de serie número dos. Su rival en la final sería Horacio Zeballos, jugador número 73 del ranking, que en 2012 no había conseguido superar la segunda ronda de ningún torneo y que nunca había ganado un título ATP. El argentino se estrenó ante el mejor jugador sobre tierra batida de todos los tiempos, al que venció por 67(2) 76(6) 64. El descalabro se completaba cuando Nadal y Mónaco, los dos primeros cabezas de serie del cuadro individual, perdían a continuación la final de dobles ante los italianos Starace y Lorenzi, que se impusieron con facilidad por 62 64.

Tras un desenlace tan adverso, el ATP-250 de Sao Paulo, próxima prueba para Rafael Nadal, tiene tanto de incógnita como de amenaza.

 
SÉPTIMA VICTORIA DE NADAL EN ROLAND GARROS
(11 junio 2012)

Rafael Nadal sigue legitimando su inclusión entre los mejores tenistas de todos los tiempos. Con veintiséis años recién cumplidos, ha logrado la cifra de 50 títulos individuales: once Grand Slam, veintiún Masters, diecisiete ATP menores y un oro olímpico. Además, ha ganado en cuatro ocasiones la Copa Davis, la competición por equipos más importante del tenis mundial.

Su victoria en Roland Garros 2012 lo sitúa en la cuarta posición en la lista de campeones de Grand Slam, sólo detrás de Federer (16), Sampras (14) y Emerson (12), y empatado con Laver y Borg.

El peso de estos datos hace parecer menos importante el hecho de que hoy Rafa haya batido un nuevo record: sus siete títulos conseguidos en el Open francés anulan la marca de seis alcanzada por Björn Borg, proeza que ha sido saludada por el propio destronado: "Estoy muy contento. Los records están para batirlos y él ha jugado de forma fantástica durante las dos semanas. Muchas felicidades". El balance conseguido por Nadal en este torneo es prácticamente insuperable: 39 victorias por una sola derrota.

 
NADAL NO VOLVERÁ A JUGAR EN LA TIERRA AZUL
(10 mayo 2012)

"Si esto no cambia, Madrid será un torneo menos en mi calendario"

Nadal es uno de los pocos jugadores que ostentan el Career Grand Slam, título reservado a los que han vencido sobre la tierra de París, la hierba de Londres y el suelo artificial de Nueva York y Melbourne. Sin embargo, nunca incluirá en su palmarés el más difícil todavía: el Tiriac Grand Slam. Y es que Ion Tiriac, propietario del Master de Madrid, sigue sin acertar en la elaboración de un cocktail hecho a base de espectáculo y deporte. Su fórmula falla por el exceso del primer ingrediente en detrimento del segundo. Así, año tras año parece empeñado en desnaturalizar el tenis que se practica en su torneo. Primero supeditó la eficacia de los recogepelotas experimentados al glamour de las modelos llamativas. Hace dos años, los botes imprevisibles deslucieron la final entre Nadal y Federer. Ahora cambia la arcilla tradicional por una tierra azul que ha merecido las críticas de los principales protagonistas: "Sólo una persona gana, el dueño del torneo. No entiendo cómo la ATP puede aceptar esto", ha puntualizado Nadal.

Aparte del bote, más bajo de lo habitual en pistas de arcilla, para Nadal el principal problema sobre la tierra azul es la escasa tracción en el momento de deslizarse sobre ella: "No te puedes apoyar, y yo hago apoyos muy fuertes, y más sobre tierra. En el tenis, lo que marca la diferencia son los apoyos, el control, la movilidad y cometer pocos errores. Aquí todo eso cambia. El control se coge con las piernas y aquí no se puede. En tierra gana el que se mueve mejor, pero aquí te tiran un palo a un lado y tienes el punto perdido. Yo lo que pido es una pista de tierra".

Incapaz de superar su disgusto por tener que competir en esta superficie, Nadal cayó prematuramente ante un rival al que había ganado en los trece enfrentamientos anteriores: "He intentado prepararme lo mejor posible, pero no he sido lo suficientemente bueno para adaptar mi juego a esta pista. Creo que se desestabiliza el juego, que es completamente distinto de lo que venimos haciendo. No he tenido el control en todo el partido. No sabía cómo ganar el punto. El movimiento es muy importante para mí y no me he podido mover. Me voy con la cadera cansada de cambiar continuamente los movimientos".

Finalmente, anticipa que podría no volver a jugar en Madrid: "No estoy para arriesgar el año que viene. Si esto no cambia, si la ATP lo sigue permitiendo, habrá un torneo menos en mi calendario. Es una mala decisión, pero todo el mundo es libre de hacer lo que quiera". Mala o no, su decisión ha sido secundada por Djokovic.


Esta despedida podría ser definitiva

Nadal, que venía cargado de buenas sensaciones de Montecarlo y Barcelona, ha sufrido en Madrid un revés importante de cara al próximo Master italiano: "Me voy a Roma con una desconfianza que no debía después de todo el trabajo que venía haciendo". Y aun busca una comparación que haga comprender su rechazo a la inclusión de la tierra azul en el circuito de tierra batida: "Si pones hierba en el torneo de Cincinnati, justo antes del US Open, la gente no estaría muy feliz".

Novak Djokovic, el número uno del tenis actual, comparte plenamente la actitud de Nadal: "Lo que menos me gusta es que el cambio a la tierra azul fue decidido sin nuestro consentimiento. Aseguran que es exactamente igual a la pista de arena roja, pero no es cierto. Resbalas todo el rato, te vas tropezando y, al final de la semana, el ganador será el que no se haga daño. La ATP tendría que haber cumplido mejor su obligación de proteger a los jugadores". Por fortuna, no hubo lesiones durante el torneo, pero Nole y Rafa tenían razón: a la final llegaron los dos jugadores con menor desplazamiento lateral en el fondo de la pista.

NOTA: El temor de que varios jugadores no compitieran en el Madrid Open hizo que Tiriac y Santana aparcaran sus innovaciones, restableciendo la superficie tradicional en la edición de 2013. Según la nota oficial, las pistas fueron "excavadas y reconstruidas a partir de cero" adoptando un nuevo sistema de drenaje a fin de facilitar "la filtración del agua y eliminar la formación de corteza y la creación de una superficie resbaladiza". Total, seis meses de trabajo.

Noticias relacionadas: Ion Tiriac, propietario del Master de Madrid La caja pone las cosas en su sitio

 
MONTE-CARLO : NUEVO RECORD HISTÓRICO DE RAFAEL NADAL
(22 abril 2012)

Nuevamente, la arena de Monte-Carlo ha propiciado que Nadal acabase con una larguísima sequía de títulos, once meses, agravada est vez por la racha de siete finales adversas ante Djokovic. En el principado, Nadal no sólo ha vuelto a superar al serbio, sino que ha inscrito un nuevo record en su palmarés: el de jugador que más veces ha ganado un torneo internacional de forma consecutiva: ocho. Sólo un francés, Max Decugis, había obtenido el mismo número de victorias en Roland Garros, pero lo hizo en años alternos, entre 1903 y 1914. Además, en aquellos tiempos el Open francés tenía carácter nacional, ya que hasta 1925 sólo podían participar tenistas franceses.

Otro record conseguido por Nadal tras su victoria de hoy es el de haberse convertido en el primer jugador que gana veinte Masters 1000.

 
RAFA SE HACE MAYOR
(25 agosto 2011)
Extractos de "Rafa: My story", escrita por Rafael Nadal y John Carlin, y publicada por Sphere.
Toni y Rafa NadalMi tío Toni era entrenador en el club de Manacor, una ciudad de 40.000 habitantes escasos. Cuando empecé a entrenar con él, yo estaba loco por el futbol, me gustaba formar parte de un equipo, y el tenis me parecía aburrido. Sin embargo, a los trece años ya había decidido que mi futuro estaba en el tenis. Toni fue muy duro conmigo ya desde el principio, mucho más duro que con cualquier otro chico. Empleaba un lenguaje brusco, me gritaba mucho, me asustaba, especialmente cuando estábamos los dos solos. Y si me veía un poco despistado me tiraba un pelotazo, no para darme, sino para hacer que prestara atención. Al finalizar el entrenamiento, siempre era yo quien tenía que recoger las pelotas y barrer la pista. A veces regresaba a casa llorando. Luego, cuando empecé a competir, su actitud se endureció aún más.
Mi supeditación a Toni es valiosa, porque me impulsa a mejorar, pero también nociva porque me crea inseguridad. Sobre todo en las primeras rondas de un torneo. A veces, Toni no mide bien sus palabras y me provoca más desánimo que estímulo. Por ejemplo, cuando durante un partido e dispongo a restar y le oigo decir: "¡Juega agresivo!" Lo hago y la pelota se va fuera. Entonces, él dice: "¡Ahora no era el momento!" Pero yo sé que era el momento, sólo que fallé el golpe. Si la pelota hubiera entrado, él habría dicho: " ¡Perfecto!" La atmósfera en nuestro equipo es más tensa cuando Toni está presente que cuando no lo está.
Sé que todo lo que he conseguido en el tenis ha sido gracias a él. Pero si tiene mérito por todo lo bueno que ha aportado a mi carrera, también tiene culpa por haberme hecho más inseguro de lo que debiera. Últimamente, estoy tratando de actuar con más autonomía, de discutir más abiertamente con él. Es la consecuencia de haber visto que Toni también tiene sus dudas e inseguridades, que a menudo se contradice, que no es el mago sapientísimo de mi niñez.
 
NADAL RECIBE EL PREMIO LAUREUS AL MEJOR DEPORTISTA DE 2010
(7 febrero 2011)

ES EL PRIMER ESPAÑOL QUE LO CONSIGUE

Con 24 años, Nadal sigue escribiendo la historia del tenis español al recibir el premio más importante del deporte internacional. "Este no es un trofeo más, es el más prestigioso que puede recibir un deportista porque te vota un jurado con los más grandes campeones de siempre. Es la forma perfecta de cerrar un año". Nadal confirma así las esperanzas puestas en él cuando en 2006 le fue adjudicado este mismo galardón en la categoría de Mejor Promesa.

La gala se celebró en el Emirates Palace de Abu Dhabi. Otros aspirantes al título eran Leo Messi, Andrés Iniesta, Kobe Braynt o Sebastian Vettel. Roger Federer, ganador del Laureus en cuatro ocasiones, no fue nominado este año. En el apartado de Mejor Equipo fue condecorada la selección española de fútbol. Ver Laureus 2008

Nadal sigue mordiendo

 
NADAL CULMINA EL CAREER GRAND SLAM
(13 septiembre 2010)

OPEN USA: UN PASO MÁS

El título conseguido en el US Open 2010, confiere a Nadal una distinción al alcance de muy pocos: el Career Grand Slam, es decir, la victoria en los cuatro grandes a lo largo de su carrera. Antes lo habían conseguido Fred Perry, Donald Budge, Roy Emerson, Rod Laver, Andre Agassi y Roger Federer. Rafael Nadal es el séptimo.

Ganador del Oro Olímpico y de la Copa Davis, al mallorquín sólo se le ha resistido, hasta ahora, el ATP World Tour Finals (antes Masters Cup), último torneo de la temporada en el que se enfrentan los ocho mejores del año.

Más allá, casi en el filo de lo imposible, cabe pensar en el Grand Slam (los cuatro grandes en el mismo año) y el Golden Grand Slam, máxima distinción del tenis moderno que consiste en ganar los cuatro grandes y el oro olímpico en el mismo año. Esta hazaña es realmente difícil de alcanzar porque las Olimpiadas sólo se celebran cada cuatro años. Steffi Graf lo consiguió en 1988, pero entre los hombres la mayor aproximación ha sido reunir los cinco títulos en años diferentes, proeza denominada Career Golden Grand Slam cuyo único ganador hasta ayer, Agassi, tiene ahora un compañero de podio: Rafael Nadal.

En el terreno de lo anecdótico, la final del US Open 2010, programada para el domingo 12, tuvo que posponerse hasta el lunes siguiente a causa de la lluvia. Ya comenzado el partido, aún sufriría una interrupción de hora y media durante el segundo set. Finalmente, Nadal se sobrepuso a la lluvia y a su rival, Djokovic (verdugo de Federer en semis) por el resultado de 64 57 64 62. Durante este torneo Nadal llegó a sacar a 212 km/h.

 
NADAL RECUPERA EL NÚMERO UNO EN PARÍS
(6 junio 2010)

SE ACABÓ LA MALA RACHA

En el album de recuerdos de Rafa Nadal el 6 de junio de 2010 quedará reseñado como el día en que se cerró la peor crisis de su carrera. Con su quinta victoria en Roland Garros, Rafa se convierte en el primer jugador capaz de ganar todos los grandes sobre tierra batida en una misma temporada. A la triple corona obtenida en los Masters 1000 de Montecarlo, Roma y Madrid se une ahora el Grand Slam de París para completar la mejor temporada sobre tierra que ningún jugador pueda soñar.

Además, con su victoria en la final parisina Rafa eleva a cinco el número de títulos conquistados en Roland Garros y a siete el de Grand Slam, salda una deuda pendiente con Soderling, ante quien había perdido los dos encuentros anteriores, y recupera el número uno del Circuito.

Queríamos a Nadal de nuevo en el número uno. Lo queríamos todos. Incluso los que vemos a Federer como el mejor tenista de la historia. Nunca agradeceremos lo suficiente la imagen de nobleza y elegancia que Federer ha dado a este deporte. Pero Nadal, que es un portento de resistencia, de disciplina y de sabiduría, lo es, sobre todo, de humildad. Algo que parecen no entender quienes le piden autógrafos, lo llaman galáctico y le ponen un altar. Nadal no es alguien a quien venerar, sino un ejemplo a imitar.

 
NADAL BATE EL RECORD HISTÓRICO DE TÍTULOS MASTERS-1000
(16 mayo 2010)

UN NUEVO MORDISCO A LA HISTORIA

La Caja Mágica de Madrid fue el escenario de una nueva proeza de Nadal. Su triunfo en la final del Masters-1000 de Madrid lo convierte en el jugador que más títulos ha conquistado en esta categoría: dieciocho, uno más que Agassi y dos más que Federer. Con esta victoria, Rafa completa la triple corona de la tierra batida, que consiste en ganar los tres Masters-1000 que se juegan sobre esta superficie en una misma temporada, algo que nadie antes había conseguido. La victoria de Rafa sobre Federer por 64 76(5) pone la relación en 14-7 a favor del mallorquín (9-2 sobre tierra).

Nadal besa la tierra de la Caja Mágica

 
NADAL ELEGIDO PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LOS DEPORTES
(3 septiembre 2008)

En Oviedo, a 3 de septiembre de 2008, el jurado del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, presidido por Juan Antonio Samaranch, ha elegido la candidatura de Rafael Nadal, otorgándole 18 de los 24 votos posibles.

Vencedor en los torneos más representativos de tierra y yerba, doblegó a sus rivales sobre las pistas duras de América y Pekín para conseguir, en tan sólo 18 días, proclamarse número uno del tenis mundial, campeón olímpico y, ahora, Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Quizá podríamos empezar a considerar a este tenista de 22 años el mejor deportista español de todos los tiempos.

Los otros finalistas fueron el nadador Michael Phelps, ganador de ocho medallas en los últimos JJOO; Yelena Isinbayeva, record mundial de pértiga en veinticuatro ocasiones; Usain Bolt, el hombre más rápido del mundo con una marca de 9,69 segundos para los cien metros; y la selección española de fútbol, campeona de Europa, equipo más goleador y menos goleado del campeonato.


El premio está dotado con 50.000 euros y una estatua donada por Joan Miró
 
RAFAEL NADAL : ORO OLÍMPICO Y NÚMERO 1 DEL MUNDO
(17-18 agosto 2008)

PRIMERA MEDALLA DE ORO GANADA
POR UN TENISTA ESPAÑOL

Juegos Olímpicos de Pekín. El domingo 17 de agosto de 2008 Rafael Nadal se convertía en el primer tenista español ganador de una medalla de oro. Su rival en la final, el chileno Fernando González, no pudo hacerle ni un set en un partido que el manacorí cerró con un claro 63 76(2) 63.

Minutos antes, Virginia Ruano y Anabel Medina conseguían la medalla de plata ante las hermanas Williams. Con éstas ya son diez las medallas ganadas por el tenis español. (Ver la sección "Adictos al podio")

Número 1 del mundo

Un día después de colgarse la medalla de oro olímpica Rafael Nadal se proclamaba número 1 del tenis mundial, sucediendo al suizo Roger Federer que había ocupado la cima del ranking durante 235 semanas. El nombre de Nadal se inscribe como vigésimocuarto en una lista que recoge los de Connors, Borg, McEnroe, Lendl, Becker, Sampras, Agassi y unos cuantos más, entre ellos los españoles Moyà y Ferrero.

 
FEDERER TRUNCA LA RACHA DE NADAL
(20 mayo 2007)

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

Hacía más de dos años que Nadal no perdía un partido sobre tierra batida. La última vez fue en Valencia, en abril de 2005. En aquella ocasión el ruso Andreev se impuso al mallorquín por 75 y 62. Desde entonces, Nadal había encadenado una racha de 81 partidos consecutivos sin conocer la derrota en este tipo de pista.

Pero la cuerda estaba cada vez más tensa. Alguien podía hacerla saltar, y nadie más indicado que el número uno, Roger Federer. El 20 de mayo de 2007, con un balance de 7 a 3 favorable al español, los dos tenistas dirimen su undécimo enfrentamiento.

Y aún dicen que el suizo es frío

Es la final del Masters Series de Hamburgo. Nadal sale a la pista dispuesto a conquistar su quinto título de la temporada. Frente a él, un rival que ha pasado dificultades para superar las semifinales ante otro mallorquín, Carlos Moyà. El comienzo del partido no hace peligrar el pronóstico. Nadal domina el primer set, en el que vence con holgura, 62. El segundo set empieza con la misma tónica, pero pronto da un giro de 180º y el dominador pasa a dominado. Nadal se muestra perdido, sin respuestas ante el juego de Federer, que le devuelve el resultado. El tercer set muestra un Nadal sin capacidad de reacción, ni siquiera ante la humillación del rosco que se le viene encima. Tras un parcial de ocho juegos seguidos a favor del helvético, el partido termina con un resultado de 26 62 60. El abatimiento de Nadal y la euforia de Federer muestran las dos caras de la moneda en una de sus representaciones más extremas.

 
NADAL GANA LA BATALLA DE LAS SUPERFICIES
(2 mayo 2007)

EL SHOW BUSINESS SE INTERESA POR EL TENIS

El 2 de mayo se celebró en Mallorca un acontecimiento híbrido. Híbrido de tierra y hierba, híbrido de tenis y mercado. A mí me pareció tan poco serio como la presencia de modelos en el master de Madrid. Supongo que habrá que acostumbrarse a estas cosas, como nos hemos acostumbrado a que los comentaristas no dejen de hablar durante el juego porque en los descansos hay que pasar los anuncios. En fin, puestos a sacar conclusiones positivas, diremos que los protagonistas eran tan grandes que casi dignificaron el show mediático. Y por lo que nos toca, saludamos la llegada de estos circos si contribuyen a llenar nuestras escuelas de tenis.

“Desde que supe de esta idea me sentí atraído por la experiencia. Era importante para nosotros entrar en la historia de un evento único. Tuve una gran excitación y viví un día increíble”, dijo Federer. “Fueron dos horas y media en las que nos divertimos mucho, la pasamos genial”, comentó Nadal. El resultado también contribuyó a que los 7200 espectadores del Palma Arena vibrasen en sus asientos: 75 46 76(12-10).